Un doctor demo con pacientes de prueba que viven en la misma base de producción, marcados con is_demo y aislados por sesión. El médico curioso explora la agenda, abre una consulta y agenda citas exactamente como lo haría de verdad — pero todo lo que toca es demo, nada se filtra al directorio que ven los pacientes, y al topar un muro la invitación es siempre la misma: crea tu cuenta.
Una puerta sobria. El demo no compite con el login real: vive como un enlace discreto debajo —"¿Solo quieres mirar?"—. El equipo de Amedi puede compartir esa misma ruta en una demo guiada. Al entrar no se pide nada: el visitante cae directo en el consultorio del doctor demo, ya poblado.
Cinco segundos para entender. Una sola pantalla orienta y desaparece: qué es esto, qué puede hacer, y la salida natural —crear cuenta— ofrecida sin presión. La cuenta de prueba se nombra en la tarjeta de usuario y la clínica demo lleva su distintivo calmado en el topbar: presente, nunca gritado.
La banda es la conciencia del demo. Bajo el topbar, una franja ámbar suave recuerda dónde está y —porque el demo también convierte— ofrece el camino a una cuenta real sin bloquear nada. Debajo, la agenda corre con los pacientes de prueba sembrados: el consultorio nunca se ve vacío en el primer minuto.
La acción estrella, honesta de principio a fin. El diálogo es el real —Paciente → Centro → Día → Hora— pero el paso de paciente solo ofrece pacientes demo: no hay búsqueda de reales ni crear uno nuevo. Arriba, el medidor "3 de 5" dice la verdad desde el inicio; el tope se cuenta por sesión, así que el contador es tuyo, no de todos.
El muro que pediste, vuelto invitación. "Nuevo paciente" sigue ahí, vivo — pero al tocarlo no hay un formulario, hay una puerta: cada límite del demo es una oportunidad de convertir. El botón nunca finge: bloquea de verdad en el backend con @DemoBlocked, y el front lo recibe como esta invitación, no como un error.
Hay un doctor demo y unos pacientes demo base, sembrados y compartidos en solo lectura. Pero todo lo que cada visitante crea —sus citas, sus notas, su chat— se etiqueta con un demo_session_id. Al leer, cada quien ve únicamente lo suyo: la cita de A nunca aparece en la agenda de B. Por eso el medidor "3 de 5" es honesto, y por eso varias personas pueden estar dentro a la vez sin chocar.
Esta sesión asienta un modo demo en producción que es simple por diseño: en vez de un schema aparte, una bandera is_demo modelada en Prisma y un demo_session_id para que nadie se pise. El doctor demo corre sobre el código real —máxima fidelidad— mientras un puñado de filtros mantiene todo lo demo invisible para los pacientes reales.
Se construye por fases: primero los cimientos y los seeds, luego la identidad y los guardrails, después la experiencia visual, y al final el pulido y retirar el viejo sistema de schema separado que nunca se usó.