Antes de la primera reunión está lo que de verdad importa: las personas. Escuchamos a cada cliente, recordamos que los productos son para gente, y construimos con esa sensibilidad humana. La tecnología es el medio; el crecimiento, el fin.
De la reunión al release — y de vuelta. Tres fábricas en un ciclo que nunca para. Esta es la vista general; cada fábrica tiene su lámina a fondo.
Tomamos la reunión como materia prima y la convertimos en algo construible. Y todo el diseño se estampa desde una sola matriz: {cliente}-design.
Construir lo diseñado, con una capa central de skills + sub-agents y una capa de QA (manual + AI) que nada esquiva antes de salir detrás de feature flag.
El producto corriendo con usuarios reales — vigilado por un Guardrail AI que caza los casos borde que aún no construimos y los devuelve al inicio del ciclo.